Volver al sitio...

.::THOR CONSULTORA::. Shows y Música en vivo para Eventos

¡El newsletter de información general de Thor Consultora que reciben nuestros clientes y amigos!

 

La fiesta de 15 es un rito que en los últimos años cobró nuevos bríos. Cómo viven hoy las adolescentes este glamoroso adiós a la infancia.

 

La fiesta de 15 es un rito que en los últimos años cobró nuevos bríos. Cómo viven hoy las adolescentes este glamoroso adiós a la infancia. Princesas por un día.

Ampliar la imagen

Ampliar la imagen

 

 

 

 

 

 

 

Princesas por un día

Es el turno de "la nena", dice Mabel Parera, diseñadora de vestidos de novia y soirée. La madre sonríe e inmediatamente Mabel se corrige, "bueno... la nena, es una una forma de decir". Estefanía Ghignone, 15 años al momento de publicarse esta nota, se levanta de un salto, impaciente. Hace mucho le espera. Un año y medio, se podría decir. Aunque, en realidad, hace mucho más: "Siempre soñé con mi fiesta de quince. Aparecer en un balcón, bajar una gran escalera y que me reciba mi papá ", cuenta mientras gira frente al espejo con su vestido de princesa. Y así, tal cual, es como va a ser. Su mamá, Marcela (44), la acompaña feliz aunque con un dejo de nostalgia: cuando los preparativos hayan terminado ya no volverá a vivir algo tan intenso con su hija. Ni siquiera cuando llegue su casamiento. Porque, como señala Marcela, "va a haber otra familia por medio y quién sabe cómo rá la fiesta". Evidentemente, los quince han vuelto a festejarse. Claro que algunas cosas han cambiado: el vestido blanco, por ejemplo, cedió su lugar a colores pasteles pero también a azules eléctricos o rojos. Aun así, la esencia de la fiesta pareciera quedar intacta: decirle adiós a la niñez y celebrar la nueva etapa que comienza. Y si bien hay peleas, para muchas familias los preparativos y la celebración suelen ser una buena excusa para afianzar vínculos.

"En casa siempre dijimos: ando cumplas 15 vas a poder hacer esto u aquello", cuenta Marcela. Horarios más flexibles y quizá la posibilidad de un novio.
Pero antes de que toda esa revolución se concrete hay que pasar por la prueba de la fiesta. Como si se tratara de un viaje de iniciación que abarca desde la decisión de festejar hasta la entrada triunfal, celebración es vivida como un camino hacia cierta madurez. La elección del salón y del catering tal vez sean los únicos ingredientes que terminan en manos de los adultos. El resto, que va desde lo más tradicional como el vals y los souvenirs, pasando por el vestido, el maquillaje y el peinado hasta lo más nuevo, como una ceremonia donde la homenajeada prende una vela por cada persona significativa en su vida, la coreografía, las cartas con las que las amigas la agasajan, el cotillón y la entrega de dijes, quedan en manos de la cumpleañera. "La fiesta es de toda la familia -explica Marcela-, pero Estefanía tiene la última palabra: es su primer paso para aprender a tomar decisiones."

ACÁ, ALLÁ Y EN LA SELVA TAMBIÉN

¿Qué dirían las chicas si supieran que, paralelamente a sus preparativos, en medio de la selva amazónica, alguna joven también se prepara para su ceremonia de pasaje? Porque, como señala Juan Manuel Alegre, antropólogo, los ritos de pasaje están presentes en todas las culturas. En el caso de las mujeres, el indicio de que algo ha cambiado es la primera menstruación. "Es curiosa -señala Alegre- la forma en que un hecho natural asume un carácter cultural. Aun hoy, entre los guahibos, en la Amazonia colombiana, cuando la mujer se indispone por primera vez se la recluye en una casa, acompañada sólo por otras mujeres que la instruyen en todo
lo inherente a su género. Cuando regresa a la comunidad, ya está en condiciones de ser madre." De esta realidad a la nuestra hay un abismo, es cierto. Sin embargo, aquí o allá, se manifiesta la necesidad de materializar el paso de la niña a la mujer. "Para los varones, el hito son los 18 años -dice Alegre-, y muchas veces el pasaje se hace a través de un viaje. Con la mochila al hombro y unos pocos pesos, los chicos se las ingenian para sobrevivir lejos de sus familias y volver transformados."

Justamente la opción que hace algunos años solían elegir las adolescentes era la de un viaje. No es casual que ahora el destino de ese viaje -que lentamente ha vuelto a ser desplazado por la fiesta- sea Disney. Si, como explica Estefanía Ghignone, de lo que se trata es de decirle adiós la niñez, qué mejor lugar para hacerlo que Disney, cuyas imágenes, probablemente, hayan acompañado a la chicas durante toda su infancia.

"Siempre quise un vestido tipo princesa", dice Luciana Alférez (15), que festejó hace un par de semanas, mientras muestra la galería de fotos que apenas 24
horas después de la fiesta, había subido a Facebook. Al igual que el de Estefanía, el vestido de Luciana era vaporoso, largo hasta el piso y con escote corazón.

Mónica Gini, psicóloga y organizadora de eventos, dice: "En la fiesta se ve la ambivalencia típica, de la adolescencia: por un lado son todas princesas, pero después, cuando viene el momento de la coreografía, se ponen medias de red, shorts y bailan un reggaeton como los de la tele. Hay una cosa muy de mostrarse: se sacan fotos con los espejos del baño, arman juegos de imágenes con los reflejos del techo, están todo el tiempo retratándose". Es que al fotógrafo profesional se le suman las decenas de cámaras digitales con las que los invitados llenarán sus blogs o fotologs. Para Alegre, desde su mirada de antropólogo, esto tiene que ver con la exacerbación el presente y con una cultura saturada de símbolos, donde cada acto adquiere el valor de una representación. Así es como la fiesta se convierte en un "mostrar a la nena" por parte de los padres y una instancia de identificación de las chicas con sus pares. "Todo es desbordado -cuenta Gini-, y el grupo lo vive como si fueran todas las que estuvieran cumpliendo años. Es algo muy grupal." En las fiestas no se les sirve alcohol a los adolescentes y, por lo general, coinciden los padres en que no hay desmanes.

La fiesta se organiza como un casamiento. Empieza alrededor de las diez de la noche y terminan a las seis de la mañana con un desayuno. Si es en marzo, como caso de Estefanía, hay que reservar todo, por lo menos, con un año de anticipación porque en ese se festejan los cumples del verano.

¿Estrés? Sí, un poco, coincide padres. Es que la agenda es apretadísima y las opciones innumerables. Luciana, por ejemplo, eligió que sus invitados entraran a través de una alfombra roja mientras falsos periodistas les hacían preguntas y los filmaban. La idea es hacer realidad los sueños de la agasajada. "El salón y el catering los fuimos pagando en cuotas" dice Hugo Alférez (48), el padre de Luciana, y enseguida aclara: "es algo que se pueda medir en
plata, sino en la satisfacción de poder darle la fiesta que ella quería"

Hugo pudo negociar algo que para él y su mujer era importante: Luciana entró a la fiesta al compás de Lucy in the sky with diamonds.

Cristina Cores, madre de María Laura (14), ya ha comenzado los preparativos. "Hay gente que se gasta 30 mil, 40 mil dólares en una fiesta; nosotros la hacemos con esfuerzo, de a poco", cuenta.

El primer paso es comprar las revistas de quince, ahí las chicas eligen el modelo de vestido, el peinado, evalúan las opciones souvenirs o los centros de mesa.

"Aunque es un gasto grande-dice Cristina-, hay opciones para todos los gustos." Y es cierto. En tiempos de vacas flacas, los padres se esfuerzan por encontrarle la vuelta y poder hacer la fiesta soñada. El vestido, quizá lo que más ilusión les hace a las chicas, puede comprarse en Once. Luego se le hacen las modificaciones necesarias con una modista. Para un catering se puede recurrir a un pizza party. Para los souvenirs, siempre hay una tía habilidosa y para la torta, nunca falta el pariente repostero. Aunque las chicas se encargarán de puntualizar lo que está de moda y lo que no.

La idea es que la fiesta sea original, pero sin perder de vista lo que el grupo de amigas hace o deja de hacer. De eso se trata, en parte, la adolescencia.
 

Fuente: Viva - La Revista de Clarín
Fecha: 29-03-2009
Vínculos - Fiestas de 15
Textos: Carolina Esses.
Fotos: Hernán Rojas.

 

  
     
 

 

Si queres recibir nuestras propuestas de shows, envíanos tu consulta.

 

  
   

 

THOR CONSULTORA - SHOWS PARA EVENTOS

www.thorconsultora.com.ar